martes, 29 de julio de 2014

Chávez cambió la visión política de la lucha contra el hambre en el mundo

por Isabela Garrido.




Caracas, 28 Jul. AVN.- El presidente Hugo Chávez acudió a la sede de la Organización de Naciones Unidas para Alimentación y la Agricultura (FAO) en dos oportunidades, a propósito de celebrarse en 2002 y en 2005 el aniversario 57 y 60 de esta institución. En ambas ocasiones habló con urgencia sobre la necesidad de construir políticas y vías alternativas al modelo económico mundial que permitieran erradicar el hambre, problema que afecta, de acuerdo a cifras de 2013, a 842 millones de personas, más de la mitad de la población que habita la América del Sur.
En ambas fechas, Chávez pidió sincerar las acciones contra el hambre y la pobreza. Planteó sacar el problema del esquema tecnocrático, de la visión desarrollista neoliberal y, en contraposición, repolitizarlo, humanizarlo y llegar a la raíz para encontrar verdaderas y justas soluciones.
“Creo que es momento de decir verdades cueste lo que cueste, es la única forma de conseguir el camino”, proclama el comandante, líder eterno de la Revolución Bolivariana, cuya visión y empuje es nuevamente reconocido por líderes del mundo que este lunes se reúnen en Caracas para conmemorar el 60 aniversario de su nacimiento el 28 de julio de 1954.
En la FAO, Chávez explica que “la raíz de los males del mundo, la raíz de la pobreza en el mundo, la causa fundamental de que cada día haya más aguas contaminadas en el mundo y haya más desiertos en el mundo y haya más miseria en el mundo y haya más hambre y haya más muerte en el mundo (...) es el modelo económico que se ha impuesto al mundo, es el modelo de explotación que al mundo se le ha impuesto y se pretende seguir imponiendo, el capitalismo salvaje”, expuso en el primero de sus discursos ante la Organización de Agricultura y Alimentación, el 16 de octubre de 2002.
Tres años después, en 2005, reafirma su posición: “Bajo la égida de la globalización neoliberal, del colonialismo global, lo único que crece es el desarrollo económico y ello determina nuestra incapacidad para resolver el problema del hambre (...) realmente es un problema político esto, es un gran problema político, sin la intervención de los poderes públicos, de la política, es decir, ello sería poco menos que imposible. La emancipación alimentaria y el bienestar social colectivo dependen de nuestra capacidad para definir una vía propia, radicalmente diferente. Decimos desde Venezuela al modelo económico hoy dominante en el planeta, dentro del modelo económico imperante hoy en el mundo, es prácticamente imposible lograr esta meta, ciertamente es un gran problema político”.
En ambas intervenciones, Chávez urge sobre la necesidad de volver a la política en su sentido más amplio para lograr en conjunto con los países del mundo alcanzar el consenso necesario para acabar con el hambre y así dar pasos seguros hacia la erradicación de la pobreza.
“Hace falta conciencia plena de que se trata de una batalla por la supervivencia de la especie humana y voluntad política que propicia instrumentar cuanto sea necesario y sin demora para coronar con éxito nuestra batalla contra estos mortales flagelos, lo ideal si se ganara esa conciencia sería atacar el mal desde su raíz, cambiando el orden económico internacional vigente”, reitera.
En este sentido, hace un planteamiento: establecer un Fondo Humanitario Internacional a conformarse con un porcentaje de la deuda externa de los países de América del Sur, que, recuerda, ya ha sido pagada dos veces, y aun así se ubicaba, en 2005, en 800 mil millones de dólares.
Este fondo, explica, debía financiarse con un porcentaje importante de la deuda, que “se deje de pagar de los países pobres a los países ricos y se dirija a programas urgentes de alimentación, de producción de alimentos para llevar agua a los pueblos que no la tienen para el consumo, la alimentación, la microempresa, el empleo, para la industria”, propone.
Dice que también es necesario reducir en “términos importantes” el gasto militar del planeta, “pero de verdad, para dirigirlo a un fondo de emergencia mundial para el agua, para la alimentación, para la vida”.
En Venezuela, Chávez pone en práctica sus planteamientos en la FAO y comienza la construcción, junto al pueblo, de un nuevo esquema político, económico: el socialismo del siglo XXI.
En este contexto, crea la Misión Alimentación, luego del sabotaje petrolero de sectores de la derecha entre 2002 y 2003.
Con ese programa social se han distribuido más de 20 millones de toneladas de productos alimentarios en los últimos 10 años, con lo cual se ha logrado abastecer a 82% de la población del país. El 97% del pueblo venezolano actualmente tiene acceso a proteínas animales como pollo, carne o pescado, índice que no llegaba ni al 50% en la cuarta República.
De igual forma, 97% de los venezolanos tiene acceso a las tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena). La meta del Gobierno Nacional es lograr reducir a cero el 3% restante, que representa a la población que no tiene acceso a las tres comidas diarias.
De acuerdo con las estimaciones más recientes de la FAO, Venezuela ha reducido la subnutrición de 13.5% en el período 1990-1992 a menos de 5% en el período 2010-2012. De igual manera, se ha logrado disminuir de forma significativa el número de personas subnutridas en el país, que alcanzaba 2,7 millones para el período 1990-1992.
En América Latina y el Caribe, Venezuela ocupa el tercer lugar en disponibilidad y consumo de energía calórica (3.290).
Venezuela cuenta, además, con la red de distribución pública de alimentos más extensa del mundo con 27 mil puntos disponibles para la compra y comercialización de productos básicos, en su mayoría con subsidios de hasta 80%.
Chávez es el ejecutor de las políticas que hoy arrojan estas cifras y dan cuenta de una Venezuela que logró sacar del hambre a 4 millones de personas en los últimos 15 años, de acuerdo a cifras refrendadas por las Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
En abril pasado, la FAO anunció que el plan que ejecuta la institución para lograr erradicar el hambre en 2025 se llamaría Hugo Chávez.
“Es la mejor forma que tenemos para honrar a este hombre que fue tan visionario en este tema. Se adelantó 10 años al resto de los líderes mundiales y lo hizo efectivo”, expresó el director para Latinoamérica y El Caribe de la FAO, Raúl Benitez, al hacer el anuncio.
Destacó Benitez que, en la actualidad, el problema del hambre no se origina en la producción de alimentos, sino en el acceso, en la distribución, cuestión que Chávez, con su urgencia, logró entender a tiempo para hacerlo posible en Venezuela.
Isabela Garrido AVN 28/07/2014 01:44