miércoles, 15 de enero de 2014

Marcos Rojas laboraba en Transporte DIVALGA, empresa denunciada por distribución de alimentos vencidos y en mal estado Muere trabajador en manos del sicariato en San Joaquín, Estado Carabobo

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11 de enero de 2014
El pasado 9 de enero un trabajador de "Transporte DIGALVA" fue víctima de sicariato en las inmediaciones de la empresa ubicada en San Joaquín Municipio del Estado Carabobo.
El trabajador y líder obrero, identificado como Marcos Rojas, fue abaleado a escasos metros de la entrada de su centro laboral por dos sujetos desconocidos que se desplazaban en una moto.
Rojas, fue alcanzado por tres tiros en las inmediaciones de la empresa donde el presunto agresor, luego de dispararle, caminó unos metros, abordó una moto y huyó.
Compañeros de trabajo del fallecido, testificaron que este había sido amenazado por el patrón tras haber liderado una denuncia en contra de la empresa por el almacenamiento de alimentos vencidos y en mal estado. Dicha denuncia se hizo efectiva el pasado 18 y 19 de diciembre donde instituciones competentes a la protección del consumidor, detectaron 10 toneladas de alimentos en descomposición listos para la distribución.
En este operativo fue privado de libertad el señor Carlos Galván quien se reconoce como dueño de la empresa, así como otros empleados de su confianza.
La empresa de transporte se dedica a distribuir embutidos y otros alimentos refrigerados en cadenas de supermercados de varios estados del país.
COMUNICADO PÚBLICO
El día jueves 9 de enero de 2014 fue asesinado en la Urbanización La Camachera del Municipio San Joaquín en el Estado Carabobo el trabajador Marcos Rojas. El compañero era uno de los líderes de las más recientes luchas por las aspiraciones legítimas de los trabajadores para organizarse, defender sus derechos y velar por el bienestar de la comunidad tal como lo establece el marco legal venezolano. Todos los indicios apuntan a que el compañero fue víctima de las arremetidas patronales.
El hecho sucedió en las inmediaciones de "Transporte DIGALVA", empresa que se dedica a distribuir embutidos y otros alimentos refrigerados en cadenas de supermercados de varios estados del país. El patrono y representantes de dicha empresa desde hace más de seis meses han incurrido en una serie de atropellos, que van desde violar los derechos laborales más elementales como lo son el derecho al salario justo y la libertad sindical, realizar insinuaciones y ofensas a las mujeres trabajadoras, obligar a los choferes a conducir camiones en pésimas condiciones mecánicas, hasta otros delitos que representan serios riesgos para la salud pública, ya que alteraban o borraban la fecha de vencimiento de diversos alimentos que fueron puestos en circulación.
Gracias a diversas denuncias y presiones ejercidas por los trabajadores, se logró hacer de esta situación un hecho público donde actuaron diversas instituciones con competencia en las materias correspondientes. En la inspección que se realizó a la empresa con presencia de medios de comunicación y entes del Estado Bolivariano entre el miércoles 18 y el jueves 19 de diciembre de 2013, se consiguieron más de 10 toneladas de alimentos descompuestos que estaban listos para la distribución; en este operativo fue puesto bajo arresto Carlos Galván, dueño de la empresa, y otros empleados de su confianza que actuaban de cómplices.
En estas denuncias, que contaron con el total respaldo de los Consejos Comunales de la zona, uno de los principales voceros de los trabajadores fue el compañero Marcos Rojas quien además residía en el sector. El patrono ya lo había amenazado públicamente de muerte desde que empezaron los conflictos laborales, despectivamente lo señalaba como "el cabeza caliente que me tiene la empresa  revolucionada". Este jueves 09 de enero se demostró que no eran juego tales palabras; mientras Marcos llegaba a las inmediaciones de la empresa, cayó víctima del sicariato; el asesino le disparó a mansalva y caminó unos metros para abordar la moto donde lo esperaba su cómplice y huir.
Indudablemente con el accionar de los trabajadores se vieron afectados los intereses del patrono, quién presuntamente, aun desde la cárcel, nos manda a matar y a perseguir impunemente. Es nuestro deber exigir  justicia para la clase trabajadora,  pedimos la inmediata expropiación de esta empresa que ha vulnerado los derechos laborales y la soberanía alimentaria. Solicitamos resguardo para nuestros compañeros que no abandonarán la lucha a pesar de los acontecimientos.  Hacemos responsable al patrono por cualquier daño u otro intento criminal que se presente contra los trabajadores de esta empresa.  Llamamos a la comunidad venezolana a solidarizarse con este hecho y que se le preste la debida atención tal como sucedió en días recientes con el asesinato de una actriz y su esposo.
Esta es nuestra clase trabajadora la que está sufriendo, la que mueve el mundo, la que produce lo que consumimos. La que día a día va a ganarse el pan y que por las condiciones dignas de trabajo se juega todo.
Marcos, los sicarios cobraron por tu muerte un salario más grande del que recibías para vivir. Así de sucio juegan los patronos. Tu muerte no será en vano, descansa en paz que nosotros seguiremos la lucha y Venceremos.