martes, 5 de noviembre de 2013

Hace 8 años los pueblos sepultaron el Alca para alumbrar la integración



Foto: Télam
Caracas, 04 Nov. AVN.- Hace 8 años el estadio José María Minella de Mar del Plata, Argentina, se colmó de miles de latinoamericanos que se congregaron para hacer oír su voz de rechazo a las políticas imperialistas que por años rigieron en la región y respaldar a los nuevos Gobiernos de izquierda que se levantaban en el continente.
Era la Cumbre de los Pueblos, paralela a la IV Cumbre de las Américas, que se realizaba en esa ciudad balneario del sureste de la provincia de Buenos Aires, Argentina.
De la Cumbre de las Américas, a la que asistió el entonces presidente estadounidense George W. Bush, sólo quedaba una declaración dividida, por un lado la posición de Washington junto a Panamá, y por otro, los países miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) junto con Venezuela, que se resistían a la continuidad de políticas impuestas por Estados Unidos.
Tras culminar la cita continental de presidentes, el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, se trasladó hasta el estadio José María Minella, donde estuvo acompañado por el entonces candidato a la presidencia de Bolivia, Evo Morales, y el futbolista argentino Diego Maradona.
En el recinto ya estaban alrededor de 40.000 personas, entre ellos las Madres de la Plaza de Mayo, el Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, artistas como Silvio Rodríguez y Manu Chao, agrupaciones de campesinos, indígenas, sindicatos y fuerzas políticas de izquierda.
El objetivo de ese encuentro era enterrar -como lo dijo el propio Chávez- el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que impulsaban Estados Unidos y Canadá; y decir basta a las políticas de Bush.
Al momento de tomar la palabra, Chávez, en un discurso vehemente, explícito y revolucionario, puso al tanto a los asistentes el rechazo de los líderes de la región al Alca e invitó a los asistentes a ser partícipes del entierro de esa criminal iniciativa.
“Hoy cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del Alca. Vamos a decirlo: ¡Alca, Alca, al carajo!, ¡Alca, Alca, al carajo!”, expresó con fuerza Chávez, quien fue seguido de inmediato por la multitud que lo escuchaba. La misma que, pese a la lluvia, permanecía en el estadio.
“¿Quién enterró al Alca? Los pueblos de América enterramos al Alca, hoy, aquí en Mar del Plata”, prosiguió.
En su discurso, que era interrumpido por momentos por los asistentes con cánticos anti-Bush y antiimperialistas, Chávez señaló: “Fíjense en una cosa, el Alca está muerto, pero eso no quiere decir que el capitalismo esté muerto, insisto en esa idea, al próximo que vamos a enterrar es al capitalismo, ese es el próximo”.
¿Qué era el Alca?
El Alca era una iniciativa del Gobierno de Estados Unidos, promovida por empresas transnacionales estadounidenses, que pretendía crear el más grande bloque comercial en el mundo, que abarcaría desde Alaska hasta Tierra del Fuego.
Esta iniciativa fue lanzada en 1994 en la Primera Cumbre de las Américas, realizada en Miami, EEUU, y de inmediato se inició un proceso de negociaciones con los países de la región, que incluían temas económicos (por la naturaleza del bloque), pero además militares y políticos. Pero el tema llegó a su ápice con la presidencia de Bush, quien insistía en la aplicación inmediata del Alca.
Entre otras cosas, el Alca buscaba: generar acuerdos internacionales que limitaran la capacidad de acción de los gobiernos nacionales sobre su propia economía, medio ambiente y sociedad; crear normas comerciales supranacionales que limitaran la capacidad de acción y control de los gobiernos nacionales sobre las actividades de los inversores; así como beneficiar a las transnacionales con acuerdos que redujeran los costos salariales e impositivos de las corporaciones al mínimo.
También incluía que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial continuaran con la aplicación de programas de "ajuste estructural", un eufemismo que incluía recortes sociales y económicos en los países endeudados para garantizar el pago de los intereses sobre deudas que nunca podrán saldar.
Esto, entre otras razones, fue lo que llevó a América Latina junto a Chávez a decir: ¡Alca, al carajo!
Sin gobiernos entreguistas
Ese encuentro popular en Mar del Plata marcó la continuada elección de gobiernos progresistas en la región: “Los pueblos ya no aceptan aquí presidentes entreguistas, ni presidentes arrodillados al imperialismo. Los pueblos piden verdaderos líderes”, dijo el líder bolivariano también en ese entonces.
Hasta el momento de la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata habían sido electos Chávez en Venezuela, Néstor Kirchner en Argentina y Luiz Inácio Lula Da Silva, en Brasil. A estos se unieron a partir de 2006, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua, Fernando Lugo en Paraguay, Tabaré Vázquez y José Pepe Mujica en Uruguay, Manuel Zelaya en Honduras, entre otros.
Del Alca al Alba y la Unasur
El entierro del Alca también constituyó la consolidación de organismos regionales, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), nacida en 2004 gracias a Cuba y Venezuela.
Asimismo, se dio vida a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur); y en materia energética se concretó Petrocaribe, creada en 2006.
Y más adelante, para unir a América del Sur con América Central y el Caribe, se creó la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), cuyo alumbramiento fue en Caracas, a principios de diciembre de 2011.
Edgar Romero AVN 04/11/2013 20:11